| Clasificación científica | |
|---|---|
| Reino: | Plantae |
| División: | Magnoliophyta |
| Clase: | Liliopsida |
| Subclase: | Commelinidae |
| Orden: | Arecales |
| Familia: | Arecaceae |
| Subfamilia: | Arecoideae |
| Tribu: | Cocoeae |
| Subtribu: | Bactridinae |
| Género: | Astrocaryum |
| Especie: | A. standleyanum |
| Nombre binomial | |
|
Astrocaryum standleyanum L.H.Bailey | |
Astrocaryum standleyanum, esta palma se distribuye desde el sudeste de Costa Rica hasta el noreste de Ecuador, allí crece en las tierras bajas del pacifico desde Chocó y Antioquia hasta Nariño; al parecer la pulpa carnosa del fruto de esta palma constituye una importante fuente de alimento para la fauna silvestre (animales como ñeques, ardillas, ratones y algunas aves como tucanes, pavas y loros).[1]
Usos[]
La parte más utilizada de esta planta son sus hojas jóvenes, de las cuales se extrae una fibra con la cual se fabrican productos artesanales como canastos, cántaros, platos, bandejas, bolsos, sombreros, pulseras, aretes y collares; actualmente todos estos productos tienen un alto precio y reconocimiento en los mercados nacionales e internacionales. La extracción de estas fibras antiguamente era común entre los indígenas Wounaan y Embera del Pacifico que las usaban para hacer amarres y como lazos para sostenerse los guayucos; en la actualidad casi todas las mujeres indígenas de la zona se dedican al tejido de todo tipo de productos artesanales, siendo esta una de las actividades económicas más importantes de la región del Pacifico.
Las fibras del guérregue se trabajan con otras como las extraídas de la palma quitasol (Mauritiella macroclada Burret y del amargo (Welfia regia H.L.Wendl. ex André).
En Colombia el centro más importante de producción de canastos de guérregue es el bajo río San Juan, aunque también se producen en Chocó (Nuquí), Buenaventura (Juanchaco y Ladrilleros) y en el Valle del Cauca.
Los estípites de esta especie se utilizan como pilotes y horcones para viviendas. La parte más externa y dura del tronco se usa para labrar los bastones ceremoniales de los jaibanás (Delgadillo, 1996 citado por Galeano et al, 2008). También la pulpa del fruto se ha reportado como comestible por los humanos, aunque hay registros de que la cascara puede ser venenosa; igualmente la semilla también es comestible y se ha encontrado cerca de un 20% de aceite en ellas. El cuesco negro y duro se usa para hacer anillos, collares y trompos para jugar.
Referencias[]
- ↑ Galeano, G. 2008. Fibras vegetales empleadas en artesanías de Colombia. Ministerio de Comercio Industria y turismo, Artesanías de Colombia S.A., Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia. Bogotá, Colombia. 328 pp.